La libertad de trabajar con Profoto, por Alba Soler

SISTEMA PROFOTO OFF-CAMERA FLASH

A lo largo de nuestra carrera como fotógrafos vamos dominando poco a poco los retos que se nos cruzan por el camino. El primero, el manejo de la cámara, que con el tiempo se convertirá en algo que hacemos sin pensar. Después, perdemos el miedo a enfrentarnos a un modelo porque al fin conseguimos que haga y exprese lo que nosotros queremos. Más adelante, aprendemos todos esos pequeños trucos que nos ayudan en la edición, en cómo eliminar de la escena todo aquello que nos es molesto y distrae a la vista antes de empezar a disparar: comprobar que no hay pelitos sueltos en la cara de nuestro modelo que tanto cuestan de quitar, sobre todo cuando atraviesan un ojo. Una vez superadas éstas y otras muchas cosas, el siguiente paso hacia el control absoluto es poder actuar cuándo y dónde queramos, y esto es posible desde el momento en que ponemos la iluminación artificial a nuestro servicio. Cuando puedes decir “Quiero disparar aquí y ahora” es cuando te das cuenta de que ya nada impide que seas tu quien tiene el control.

“Estaba acostumbrada a trabajar con luz natural, pensaba que usar flash iba a estropear la magia de mis fotografías, hasta que descubrí Profoto. Estos flashes tienen la capacidad de iluminar cualquier escena sin que parezca que los estés utilizando.”

Alba Soler

“Tener la libertad de dejarme llevar por mi imaginación y por la inspiración que me provoque la escena o el modelo sin ser interrumpida, es para mí, lo más importante”

 

Alba Soler

“Desde que empecé a trabajar con Profoto puedo decir : ‘Quiero disparar aquí y ahora’. Que sea portable, ligero, y que tenga TTL me permite dejar llevar mi imaginación.”

 

Alba Soler
Sin embargo, para que esto sea realmente así, es necesario que las herramientas de las que dispongamos para iluminar sean una ayuda y no una distracción, y desde mi propia experiencia, sólo lo he conseguido con Profoto, especialmente con los B1 y de forma muy similar recientemente con los B2.  La primera ventaja que tiene trabajar con este material es su portabilidad, el poder montar un estudio allá donde vayamos sin que se convierta en una odisea. La segunda es su ligereza. Cuando estoy concentrada en una toma muchas veces pierdo la noción del espacio y me tropiezo con todo al no mirar donde piso sino al modelo, habitualmente es con el flash ya que es algo que está en la propia escena, pero cuando esto pasa, puedo mover todo con una sola mano sin tener que dejar la cámara y sin perder la concentración en lo que estaba haciendo. Además si el TTL está activado, la iluminación de la escena no se verá afectada por cambiar la distancia del flash y podré continuar trabajando como si nada hubiese pasado.
Y por último, como decía anteriormente, la simplicidad de su manejo permite centrar toda tu atención en la imagen que estás creando y no en el funcionamiento de la herramienta. Tener la libertad de dejarme llevar por mi imaginación y por inspiración que me provoque la escena o el modelo sin ser interrumpida, es para mí, lo más importante.
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