MANU TORRES & CAPTURE ONE PRO

Cualquier tipo de fotografía hoy en día necesita un buen sistema de posproducción para preparar los archivos y dejarlos listos de cara al cliente. Y para mí la fotografía social es la que siempre me exige más debido a la cantidad de archivos que tengo que procesar. Cuando decidí probar Capture One no tenía unas expectativas demasiado optimistas porque hacía años me había acercado al software y no me había convencido. Pero esta última ocasión resultó ser concluyente: en cuanto empecé a trabajar con él supe que ya no había vuelta atrás. ¿Por qué? Hay 7 puntos claves que me hicieron basar mi flujo de trabajo en Capture.

1. La interfaz. Según el tipo de trabajo que esté realizando o la fase dentro del mismo puede que necesite colocar las herramientas y las pestañas de un modo u otro, incluso eliminar algunas. En esto Capture One me da completa autonomía para organizar cualquier elemento dentro de la interfaz, pudiendo crear pestañas propias con la mezcla de herramientas que yo quiera. ¡Y los atajos también los puedo cambiar a mi gusto!

2. La previsualización del RAW y la curva lineal. Cuando tengo delante 2000 fotografías y hay que contar la historia de una boda el tiempo se convierte en algo muy valioso. Capture One me ofrece una primera visualización de los archivos espectacular, con un sinfín de perfiles para cada marca de cámara y modelo. Y cuando hay una imagen en concreto que quiero llevar más allá puedo aplicar la que para mí es una de las herramientas más valiosas: la curva lineal. Con ello obtengo un resultado plano, sin apenas correcciones iniciales, perfecto para imágenes con mucho contraste que quiero manejar yo por completo.

3. El manejo del color. Es simplemente el mejor, no hay otra manera de decirlo. Aparte de la interpretación primaria que hace del color tengo a mi disposición un abanico de herramientas con las que llevo mis imágenes al punto exacto que quiero. Puedo llevar sin mucho esfuerzo la atmósfera al punto que había el día que hice las fotografías, y eso es precisamente lo que el cliente valora de mi trabajo, que le evoque las sensaciones de ese día. Me encanta poder ajustar con Balance de color en las sombras, los medios tonos y las luces por separado, algo indispensable para conseguir esa atmósfera de la que hablo.

4. La herramienta Alto Rango Dinámico. Mi estilo en la fotografía social está muy marcado por el entorno documental y de reportaje en el que me formé, y eso hace que use las luces que tengo presente en la escena de manera natural, creando en muchas ocasiones escenas con contrastes muy altos. No tengo más que deslizar los controladores de luces y sombras para exprimir toda la información que guardan los RAW de la D800E y obtener un resultado más natural. ¿Qué sentido tiene invertir en cámaras que capturan una gran cantidad de información si luego no podemos usarla?

5. La claridad. En algunos casos cuando tengo localizaciones exteriores o texturas muy marcadas me gusta remarcar su presencia. Esa herramienta le da la vuelta a todo lo que había usado antes en otros programas. Tiene una versatilidad superior con los modos de uso, y la separación fina en la estructura hace que sea un complemento perfecto para esas fotografías que necesito que tengan un poco más de “empuje”.

6. Los pequeños detalles. Son esos avances en las herramientas, opciones no muy conocidas quizás, pero que suponen un ahorro de tiempo considerable o el ajuste preciso que necesito para esa imagen. Las curvas por ejemplo tienen un modo de uso que se llama luma, afectando exclusivamente a la luz y dejando al margen la saturación de color, muy útil en imágenes en las que el control del color es delicado y quiero subir el contraste. O la corrección de la difracción, que me da ese extra de nitidez que se pierde cuando quiero la máxima profundidad en una fotografía.

7. Procesados de salida muy rápidos y versátiles. Cuando has acabado el trabajo de ajuste de las imágenes y tienes que darles diferentes formatos de salida y ordenarlos en carpetas y te echas las manos a la cabeza… con Capture One no, sólo sonrío. Porque con un sólo click puedo aplicar multiples fórmulas ya adaptadas a mis necesidades y dejar que el ordenador trabaje. Y sonrío porque al volver tendré todos los archivos organizados en sus carpetas listos para ser entregados a los novios. Es más, podría seguir trabajando en el programa con otras tareas sin problema.

CONCLUSIÓN

En definitiva, además de la calidad que me exijo en los trabajos busco optimizar el tiempo que dedico a la posproducción, y con Capture One he encontrado el sistema que me permite alcanzar esos dos objetivos. Estoy tranquilo delante de la pantalla sin preocuparme más que de llevar mis fotografías donde tengo pensado, y sé que al cliente le van a encantar. Cuando en los talleres y cursos hablo del programa lo comparo con la conducción: todos los coches te llevan, pero con algunos te sientes mucho más cómodo y la experiencia alcanza otro nivel. Prueba Capture One y sabrás de qué hablo.

BIO – MANU TORRES

Web: www.manuelhernandez.net (sólo en activo hasta el 31/08/17)

www.theshot.studio (lanzamiento el 01/09/17)

Email: manutorres@theshot.studio

Más personal: www.instagram.com/manu_torres

20 años ya como fotógrafo le avalan desde que comenzara su carrera en periódicos como Ya o

Diario 16. Actualmente compagina su labor como fotógrafo especializado en social y rodajes

publicitarios con la docencia, impartiendo cursos de fotografía, posproducción avanzada y gestión

de archivos digitales. Entre sus últimos clientes cuenta con LÓréal o Estrella Galicia, por citar

algunos.