El flash que tanto esperaba, por Paco Rocha

PROFOTO B2 OFF-CAMERA FLASH

En Social Photography Project hemos probado los Profoto B2 y B1 Off Camera Flash. Los resultados han sido maravillosos y los equipos nos han encantado, su facilidad de manejo y portabilidad hacen que volvamos a tener ganas de iluminar nuestras sesiones de exteriores.

Hace mucho tiempo que sólo utilizábamos luz natural en las sesiones de trabajo en exteriores, sobre todo en los encargos de fotografía social. Nos encanta la luz natural y además usar flashes de cámara en exteriores nos desesperaba, al trabajar siempre dependiendo de la carga de las pilas y de la espera entre disparo y disparo, la realidad es que, cuando comenzabas a trabajar cómodo en la sesión, ya tenías que estar cambiando pilas en los flashes.

“Es el equipo más fácil de usar que he tenido, ni hacer grupos de flashes, ni programar disparo remoto, nada, encender, disparar y listo.”

Paco Rocha

“Creía que 200 disparos a máxima potencia no eran muchos, pero gracias al TTL absolutamente todos ellos son disparos válidos técnicamente, lo cual hace que tengamos un aprovechamiento máximo del equipo.”

Paco Rocha

“Llevar un estudio completo en una bolsa y poder adentrarte en un bosque caminando un par de kilómetros sin dejarte la espalda en el intento te permite soñar infinitas posibilidades.”

Paco Rocha

Con los flashes Profoto B1 y B2 la historia es otra, y bien diferente, iluminar las escenas, rellenar sombras y jugar con las luces como lo hacemos en el estudio, es simplemente… maravilloso. La prueba del Profoto B2 ha sido una revelación, como si alguien hubiese escuchado mis plegarias. La facilidad de uso queda patente desde que presionas el botón de encendido del equipo y del disparador que instalas en cámara, creo que es el equipo más fácil de usar que he tenido, ni hacer grupos de flashes, ni programar disparo remoto, nada, encender, disparar y listo. Si a esto añadimos que llevas un estudio completo en una bolsa con la que puedes adentrarte en un bosque caminando un par de kilómetros, sin dejarte la espalda en el intento… pues tenemos un equipo para soñar infinitas posibilidades. Ajustas, disparas una y otra vez, sin descanso, y el flash responde increíblemente rápido, incluso cuando crees que está cargando… beep, ¡¡¡ya está cargado!!!, no hay esperas.

Las baterías aguantaron las 4 localizaciones del postboda (en dos usamos el Profoto B1 y las otras 2 localizaciones con el Profoto B2) realizado en los cañones del Río Sil en la Ribeira Sacra, entre las provincias de Ourense y Lugo. Incluso haciendo muchos de los disparos a plena carga, las baterías responden perfectamente, manteniendo los tiempos de recarga estables. Al principio me parecía que 200 disparos a máxima potencia no eran muchos, pero gracias al TTL absolutamente todos ellos son disparos válidos técnicamente, lo cual hace que tengamos un aprovechamiento máximo del equipo y que sólo tengamos que desechar las tomas que no valen por el acting de los protagonistas. “Creo que no volveremos a ver una pila AA en mucho tiempo” Descubre más